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La Matutina Digital
Un corazón que perdona es feliz
Por: Rosa Elena Aguirre Delgado - Ecuador
Mateo 6:14-15
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.
Muchas veces albergamos resentimiento que no nos deja continuar. Un hermano me decía que al ofender a alguien perdía la paz y sentía una opresión que lo enfermaba hasta pedir perdón.
Entendemos entonces que nos enfermamos nosotros al no ceder por orgullo o ira. En un mundo falto de empatía, el mal acecha para contaminar nuestra mente.
Steven Maraboli definió la mente como un arma poderosa capaz de transformar la vida. Si aplicamos el perdón sincero, amor al prójimo y nos llenamos del Espíritu Santo, es fácil ser felices.
El mapa no es el territorio; nuestra mente es inmensa y si desechamos lo malo como un virus de computadora, la vida es más bonita. Mi maestro de PNL decía que cada dificultad debemos verla con cara de Mickey Mouse para pasarla riendo, pues ya somos felices y no nos damos cuenta.
Dios nos dice en Juan 16:33: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Esto significa que, aunque como cristianos no estamos exentos de problemas o dificultades terrenales, en El tenemos la victoria.
Entendemos entonces que nos enfermamos nosotros al no ceder por orgullo o ira. En un mundo falto de empatía, el mal acecha para contaminar nuestra mente.
Steven Maraboli definió la mente como un arma poderosa capaz de transformar la vida. Si aplicamos el perdón sincero, amor al prójimo y nos llenamos del Espíritu Santo, es fácil ser felices.
El mapa no es el territorio; nuestra mente es inmensa y si desechamos lo malo como un virus de computadora, la vida es más bonita. Mi maestro de PNL decía que cada dificultad debemos verla con cara de Mickey Mouse para pasarla riendo, pues ya somos felices y no nos damos cuenta.
Dios nos dice en Juan 16:33: Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Esto significa que, aunque como cristianos no estamos exentos de problemas o dificultades terrenales, en El tenemos la victoria.
No permitas que el orgullo te detenga; elige perdonar, limpiar tu mente y confiar en aquel que ya venció.
Comentarios (1)
El perdón se da y se recibe.
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