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La Matutina Digital
El único refugio seguro
Por: Erlan Nina Condarco - Bolivia
Jonas 2:2
Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; desde el seno del Seol clamé, y mi voz oíste.
Hay una historia en la que se cuenta que un escalador principiante cayó de una gran altura, y gracias a una cuerda que había preparado antes lo había salvado del impacto.
El hombre se desesperó y comenzó a pedir ayuda. «¡Alguien me escucha, necesito ayuda!», exclamó; su cuerpo transpiraba y sus manos le temblaban del miedo. El pensamiento de morir lo atormentaba. Él estaba desorientado y no sabía en qué posición de altura se encontraba; no podía ver nada, ya que era de noche y estaba oscuro porque no había luz de luna.
En lágrimas esperó la ayuda mientras recordaba su vida pasada, en la que, cuando tenía un problema, él y sus amigos siempre acudían a las cosas materiales para resolver los problemas por medio de las drogas, el sexo o el alcohol; sin embargo, aquellas cosas materiales ya no podían ayudarle, y recordó que había un Dios a su lado que podía ayudarle.
Comenzó a pedir ayuda, pero esta vez pidió ayuda a Dios. Él comenzó a ver la solución gracias a Dios y se dio cuenta de que la altura en la que se encontraba era de menos de dos metros. Él se soltó y comenzó a volver a su casa, agradecido con Dios, su único refugio eterno y fiel.
¿Hubo muchos momentos en la vida en los que tuviste miedo al intentar tomar una decisión en tu angustia? Jonás, a pesar de estar en un entorno idólatra y de escapar de su llamado, buscó refugio en Dios en su momento de angustia.
El hombre se desesperó y comenzó a pedir ayuda. «¡Alguien me escucha, necesito ayuda!», exclamó; su cuerpo transpiraba y sus manos le temblaban del miedo. El pensamiento de morir lo atormentaba. Él estaba desorientado y no sabía en qué posición de altura se encontraba; no podía ver nada, ya que era de noche y estaba oscuro porque no había luz de luna.
En lágrimas esperó la ayuda mientras recordaba su vida pasada, en la que, cuando tenía un problema, él y sus amigos siempre acudían a las cosas materiales para resolver los problemas por medio de las drogas, el sexo o el alcohol; sin embargo, aquellas cosas materiales ya no podían ayudarle, y recordó que había un Dios a su lado que podía ayudarle.
Comenzó a pedir ayuda, pero esta vez pidió ayuda a Dios. Él comenzó a ver la solución gracias a Dios y se dio cuenta de que la altura en la que se encontraba era de menos de dos metros. Él se soltó y comenzó a volver a su casa, agradecido con Dios, su único refugio eterno y fiel.
¿Hubo muchos momentos en la vida en los que tuviste miedo al intentar tomar una decisión en tu angustia? Jonás, a pesar de estar en un entorno idólatra y de escapar de su llamado, buscó refugio en Dios en su momento de angustia.
Hoy busca refugio, no en cosas pasajeras que arruina tu mente y tu vida, sino, en Dios. HOY DECIDO BUSCAR REFUGIO EN DIOS EL CUAL NUNCA ME FALLARÁ NO IMPORTA QUE ALTURA O PROFUNDIDAD TENGA MI PROBLEMA
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