365 amigos
La Matutina Digital
¿Eres una bendición donde estas?
Por: Miguel Ronquillo - Ecuador
Genesis 39:23
El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el Señor estaba con él, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperar.
En mi iglesia acostumbran a celebrar su aniversario el cuarto sábado del mes de octubre todos los años. Han pasado más de 26 años desde que nuestra iglesia se estableció en Pascuales, en el sector de Paquisha, y 23 años desde que gozamos de la bendición de tener un lugar propio donde reunirnos.
Este año, en el mes de agosto, tuvimos la bendición de ordenar nuestra iglesia, y muchos comentaban y decían que ya era hora. Las personas muchas veces establecen tiempos para muchas cosas: graduarse del colegio o de la universidad, casarse, tener hijos, trabajar, tener una casa o un vehículo. Pero en realidad, no importa el tiempo que tome alcanzar una meta o un objetivo; lo único que importa es que esa meta lograda sea una bendición para tu vida y que puedas disfrutarla al máximo.
Muchas veces me pregunto si mi iglesia es una bendición para las personas que viven cerca, si ellos se sienten felices de tenernos ahí. Han sido muchas las personas que han asistido, algunos bautizados o amigos que visitan recurrentemente nuestra iglesia. Los vecinos nos conocen muy bien, y lo interesante es que, aunque aún es un barrio un poco conflictivo, en todo el tiempo establecido en ese sector no recuerdo alguna vez que hayan atentado en contra de sus miembros o en contra de su infraestructura.
José enseña que, cuando amas a Dios, el lugar donde te toca estar debe ser bendecido; no hay excusas, inclusive en la cárcel debes ser una bendición.
Este año, en el mes de agosto, tuvimos la bendición de ordenar nuestra iglesia, y muchos comentaban y decían que ya era hora. Las personas muchas veces establecen tiempos para muchas cosas: graduarse del colegio o de la universidad, casarse, tener hijos, trabajar, tener una casa o un vehículo. Pero en realidad, no importa el tiempo que tome alcanzar una meta o un objetivo; lo único que importa es que esa meta lograda sea una bendición para tu vida y que puedas disfrutarla al máximo.
Muchas veces me pregunto si mi iglesia es una bendición para las personas que viven cerca, si ellos se sienten felices de tenernos ahí. Han sido muchas las personas que han asistido, algunos bautizados o amigos que visitan recurrentemente nuestra iglesia. Los vecinos nos conocen muy bien, y lo interesante es que, aunque aún es un barrio un poco conflictivo, en todo el tiempo establecido en ese sector no recuerdo alguna vez que hayan atentado en contra de sus miembros o en contra de su infraestructura.
José enseña que, cuando amas a Dios, el lugar donde te toca estar debe ser bendecido; no hay excusas, inclusive en la cárcel debes ser una bendición.
Hoy la invitación es: tu iglesia y tú deben marcar la diferencia, deben ser bendición para todos quienes estén cerca. Hoy quiero que me acompañes a cumplir este reto. ¿Estás dispuesto?
Comentarios (1)
Purchase
Nuestra Comunidad Global
Usuarios conectados a la Matutina Digital